El mismo 10K, dos puntos de partida.
Si es tu primer 10K, la prioridad suele ser ganar continuidad y completar la distancia con buenas sensaciones. Alternar rodajes fáciles, descanso y una progresión prudente crea una base más sostenible.
Un runner intermedio puede añadir trabajo de ritmo, intervalos y una tirada algo más larga. La experiencia previa y la tolerancia a la carga determinan cuánto conviene hacer.
- Rodajes suaves para construir base
- Una sesión de calidad cuando corresponda
- Recuperación entre estímulos exigentes